El viernes 18 de mayo el Dr. Daniel Fernández,
Presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), hizo una
presentación en la Unidad Básica
Fernando “Chicho” Benítez de Villa Mitre. La disertación se enmarcó en el Ciclo
de Historia Argentina, dentro del Curso de Formación Política que los
compañeros de la Comuna 11 vienen desarrollando en el local de Terrero 1590.
EL Compañero Daniel Fernández comenzó
haciendo un repaso de las circunstancias que se produjeron con la llegada de
las primeras expediciones de españoles al Río de la Plata, enfatizando el
carácter amistoso pero no sumiso que demostraron los habitantes de ambas
orillas del río, y las terribles consecuencias para los invasores por sus
pretensiones esclavistas. Repasó luego la resistencia de los pueblos que
ocupaban el Virreinato y las formas en que esta disputa se fue resolviendo
según los distintos momentos políticos. Remarcó la asociación de los indígenas
con los criollos durante la guerra por la independencia, particularmente los
acuerdos con San Martín, Belgrano, Castelli. Los acuerdos de Rosas con
Calfulcurá, y el cambio de situación luego de la derrota de los federales en
Caseros. La organización del estado constitucional liberal que instituye el
mitrismo como prolegómeno de la gran matanza de indios por parte de Roca y
Sarmiento, que significó el aislamiento de los pueblos originarios del Sur de
América. Hizo falta que llegara el peronismo para modificar esa situación de
discriminación institucional. La Constitución de 1949 elimina el artículo que
exigía al estado la conversión al catolicismo de los indígenas, y se dictó una
ley nacional para igualar sus derechos civiles. La restauración conservadora
del 55 retrotrajo la situación a 1853, y recién con la reforma constitucional
de 1994 se inició una etapa de restitución de derechos. Pero esto estuvo
limitado con la entrega de los recursos naturales a las provincias, y con ello
la pérdida por parte del Estado Nacional de la posibilidad de resolver sobre la
posesión de las tierras.
La ausencia del estado durante las décadas
liberales generó un ensimismamiento de los pueblos originarios. A ello se sumó
el desarrollo de un movimiento indigenista global, fomentado por los países
centrales, fundaciones transnacionales y ONG, que fomentaron esa disputa con
los estados. Disputa que está íntimamente ligada al control de los recursos
naturales, ya que en general los terrenos ancestrales coinciden con zonas en
las que se encuentran yacimientos minerales, hidrocarburíferos, reservas de
agua potable, etc. De este movimiento participan también la mayoría de los
movimientos de izquierda y “progresistas”, y llegan así a tener un gran ámbito
de difusión internacional.
En ese marco, el gobierno kirchnerista, desde
su inicio en el 2003, ha ido restaurando derechos a los pueblos originarios,
tanto con leyes y políticas específicas como con leyes de aplicación general
que los menciona inclusivamente, como la Ley de Medios Audiovisuales, la Ley de
Tierras, etc. La política del gobierno nacional para este sector de la sociedad
es la de fortalecer sus organizaciones, para que sean ellas las que conduzcan
sus reivindicaciones, en el marco de una concepción integradora. Nuestro
gobierno no recepta la postura indigenista de autonomía ni la de indigenismo
internacional. Está hasta científicamente comprobado que la mayoría de los
argentinos llevamos genes indígenas en nuestras células. Somos parte de los
pueblos originarios y ellos son parte inalienable de la Nación.
La exposición del compañero Daniel Fernández
se extendió largamente por el interés que atrajo en los participantes:
militantes del barrio, invitados de otras fuerzas políticas comunales y vecinos.
Al final se le hicieron varias preguntas sobre el tema, particularmente los
mitos de la relación del General Perón con las comunidades indígenas, y
terminamos la noche con una choriceada y vino El Justicialista.
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